El Turismo Lobero como dinamizador de la economía local

El lobo ha sido, a lo largo de la historia, un animal misterioso que ha acompañado la tradición y la cultura popular del ser humano. Leyendas, mitología, encuentros y desencuentros con los habitantes de las zonas rurales han labrado una relación que, hoy en día, sigue dando mucho que hablar. No queremos centrar el artículo en la problemática que acompaña al lobo, sino en las posibilidades que el lobo puede aportar a las comunidades locales como atractivo turístico.

Partiendo de un ejemplo muy claro, la Sierra de la Culebra, en el noroeste de Zamora, es la zona más popular del territorio nacional en relación al turismo que gira entorno a los lobos. Según palabras de Javier Talegón, gerente de la empresa de ecoturismo Llobu, en 2012 se recaudaron en la Sierra de la Culebra 36.000 euros provenientes de los trofeos de caza del lobo, mientras que los turistas loberos dejan en la zona 440.000 anuales de media en alojamiento y manutención.

En relación a esta actividad existe una necesidad latente de profesionalización de la actividad, la cual, ante un mal manejo puede poner en riesgo la conservación de la especie. Acciones como cebar a los animales, acercarse demasiado o las observaciones de cachorros, pueden provocar que los lobos se acostumbren al ser humano, lo que les hace vulnerables ante los cazadores, y por consiguiente se facilite la labor de captura.

En cuanto a las posibilidades para los visitantes en relación al destino, se pueden realizar distintas actividades como rutas medioambientales, observación de la fauna, micología, educación ambiental o visitas personalizadas, sin embargo, la ‘espera al lobo’ se convierte en la actividad principal durante la estancia. Los turistas realizan largas esperas desde un punto estratégico para observar al animal. La nocturnidad es una estrategia para pasar desapercibidos, por eso el amanecer es el mejor momento para esta actividad. El silencio y los prismáticos también son elementos indispensables para poder observar al lobo.

Para realizar una comparativa con el trabajo que se está desarrollando en otros lugares del mundo en relación a otras especies, vamos a conocer algunos proyectos que apuestan por aprovechar el hábitat de especies singulares para dinamizar economía con impactos muy reducidos.

Proyectos en relación a la observación de vida natural, en concreto de Osos Grizzlies y Osos polares:

  • Nimmo Bay Resort.Se trata de un refugio con nueve exclusivas cabañas de madera donde sólo pueden alojarse un máximo de 18 huéspedes a la vez. La pesca y la observación de la vida salvaje son sus principales atractivos, pero también los vuelos en helicóptero, las clases de yoga y la comida sana. De hecho, todo es sano en este hotel, empezando por el agua y la electricidad renovable.
  • El King Pacific Lodge. Una gran casa rural de 17 habitaciones con vistas al bosque o al océano. Un lugar privilegiado donde los únicos vecinos son los osos, las orcas y las águilas de cabeza blanca, emblema nacional del vecino Estados Unidos. Su oferta es bien sencilla, ya que solo desarrollan cuatro actividades que ofrecen a sus clientes: comer, dormir, relajarse y explorar. Pesca, kayak, ver orcas a primera hora de la mañana, subir a las montañas en helicóptero o escalar en escondidos cañones desde los que poder observar a los osos.
  • Great White Bear Tours. Organizan dos salidas diarias para observar a los osos, por la mañana y por la tarde, siguiendo los movimientos de estos animales. Hay puntos de observación para hacer buenas fotos, y cuando se mueven del río al estuario, se observan desde barcas.
  • Yokmok. Organizadores y guías de viajes de aventura en grupos reducidos. Una de sus actividades consiste en hacer senderismo y observar grandes mamíferos en la naturaleza. Lobos y osos campan a sus anchas en los Cárpatos. Verlos no es tarea fácil, pero conocer la región facilita las labores de avistamiento.

Una vez conocemos cómo funcionan este tipo de actividades en diferentes partes del planeta, es necesario que definamos por qué es interesante desarrollar proyectos turísticos sobre los recursos de cara a potenciar diferentes aspectos de zonas rurales:

  • Motor económico para los habitantes de la zona. Beneficios de los turistas atraídos por el lobo, ya sea con alojamientos rurales, restaurantes, merchandising en torno al lobo como camisetas, postales, etc.
  • Educación ambiental. Dar a conocer el ecosistema donde habita el lobo, la flora y fauna que la compone, el respeto a los elementos que integran el mismo, como parte vital de ese turismo en torno al lobo.
  • Legado etnográfico y cultural. Conocer las prácticas culturales en torno a las poblaciones que conviven con el lobo y los elementos que forman parte de esa cultura.
  • No desvirtuar los usos tradicionales. El turismo debe de ser un añadido a lo que son los usos tradicionales del lugar. Si el turismo altera el ecosistema es cuando el valor diferencial se pierde.

Todo lo que hemos hablando anteriormente no serviría de nada si las comunidades no son partidarias de utilizar este recursos en su propio beneficio. Ellas son las dueñas de su futuro y de ellas depende elegir el camino del turismo como vía de dinamización económica y de desarrollo.

A pesar de que en la mayoría de los casos nos cuesta entender el valor de nuestro patrimonio, el recurso que nos hace únicos está ahí, y de nosotros depende fomentarlo para que a la vez se conserve a través del uso. Esto se aplicaría al lobo, ya que a partir de una gestión adecuada y consensuada, se pueden dinamizar zonas turísticamente obteniendo beneficios donde muchos sólo encuentran un gran problema.

Andres

Técnico especializado en Marketing Turístico

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