La tecnología como herramienta de mejora de la experiencia turística

Actualmente, la demanda turística mundial gira en torno a las experiencias emocionalmente relevantes asociadas a los productos ofertados. Se trata de viajes más “aventureros”, personalizados y en sintonía con la cultura local. El viaje como un camino hacia el autodescubrimiento personal en relación al destino turístico.

La palabra experiencia se utiliza en exceso, llegando a desvirtuarse y perder todo su peso hasta no convencer a la mayoría. Cuando nos referimos a experiencias hablamos de viajes fuera de los viajes tradicionales, de la mercantilización en exceso y de ruptura con el folleto tradicional por una tendencia a destinos más naturales. Para esto las TIC´s han servido como puente entre las necesidades y el desarrollo de un mercado que las cubra.

El seguimiento de los medios de comunicación, análisis de sitios web, datos de localización, comentarios del blog, métricas de búsqueda, comentarios del viajero, etc., hacen que las marcas de viajes que prosperan en el sector turístico de hoy y que lo harán mañana, sean más conscientes y estén más alineadas con los comportamientos de compra de sus clientes y los valores del viaje.

Según un estudio co-producido por la Universidad George Washington y la Asociación Adventure Travel Trade (ATTA), el turismo de aventura ha crecido un 65% desde el año 2009. De este importante dato se deduce que el turista busca experiencias transformadoras y en contacto directo con la comunidad.

Lo realmente importante de este cambio es que hay posibilidades para aquellos destinos que sepan aprovechar el hueco que el mercado ofrece a los que realmente escuchan al turista. Estructuras más flexibles en destinos no tan conocidos que pueden hacer de esta debilidad su principal virtud.

Es importante partir de una serie de parámetros para aprovechar estar corriente y reportar a nuestro destino rural. La idea parte de trabajar unidos desde lo local, ya que es esa unión y ese hacer las cosas con cariño lo que nos diferenciará y nos hará conocidos dentro de los nichos de mercado que nos interesa estar:

  • Las redes sociales giran entorno a la conversión. Las redes sociales son una vía de comunicación abierta y transparente para estar del lado del turista. La comunicación no está reñida con la conversión, por lo que las redes sociales tienen un fin que no es otro que el aumentar las visitas, conversiones, reservas, ingresos…, se invierte tiempo y dinero en estos canales para que haya un retorno.
  • La experiencia de viaje va más allá del propio viaje. Mejorar la experiencia del viaje empieza en el mismo momento que el turista se interesa por nuestro destino. Generar contenido de interés, facilitar al máximo el conocimiento con el turista, facilitar información al turista de forma eficiente…
  • Los datos son importantes, pero debemos interpretarlos. Se habla mucho del fenómeno “Big Data”, ya que la gran cantidad de información que se genera a nuestro alrededor debe ser utilizada para mejorar el producto. No sirve de nada amasar un gran conocimiento si este no se ve reflejado en el día a día de nuestro destino o de nuestro establecimiento turístico. Acciones como tener y utilizar un “CRM vivo”, lo más detallado posible, fomentará la fidelización de nuestros clientes.
  • Prioriza y personaliza tu producto según tu cliente. La personalización y la inmersión del turista son las principales armas con las que cuentan los destinos de dimensiones más reducidas. El “control” sobre la experiencia del viaje es mayor y por lo tanto podremos generar un producto acorde con nuestro planteamiento estratégico.
  • El turismo de “aventura” significa muchas cosas diferentes. El denominador común y el mérito en este segmento reside en el fomento del interés en salir de la zona de confort, probar cosas nuevas y auténticas. La aventura por la que apostamos pasa por ir de la mano del destino turístico de forma natural a su cultura.
  • El turismo de “aventura” para todos los públicos y para todos los bolsillos. Aquí es necesario jugar con la calidad y con las expectativas de tus segmentos de mercado. Promocionar aquello que en realidad se va a distribuir dentro de los grupos de personas que pueden demandar este producto. El desarrollar un producto competitivo y de calidad no está reñido con el precio ni con el nicho o colectivo al que se dirige. Apostamos por un turismo auténtico y para tod@s, sin que ello implique devaluar el producto.
  • Apuesta por ti y conviértete en un destino emergente, ¿Por qué no? El destino lo forman las personas que han estado, están y estarán, por lo tanto debemos aprender a valorar nuestra riqueza y nuestra diferenciación para hacer sentir especiales a aquellos que nos vienen a visitar.
  • La variedad es un valor que nos hace especiales. Tirar de creatividad y proporcionar diferentes fórmulas para adaptar su visita hará que seamos mucho más interesantes y denotará interés por el turista.
  • La conectividad es un servicio básico al igual que el agua. El disponer de establecimientos o alojamientos con servicio de Wifi (dentro de las posibilidades del lugar), es un servicio básico que se debe de proporcionar. No debemos caer en el error de pensar que la wifi es sinónimo de atadura, sino todo lo contrario, es una vía que potencia una mejor experiencia en el destino.

Utiliza el sentido común y apuesta por ser lo más práctico posible. Ofrece la experiencia que a ti te gustaría recibir y a partir de ahí mejórala al máximo según los recursos que tengas para ello. La tecnología no solo son las redes sociales, la tecnología es nuestro “Khow How”, el conocimiento que adquirimos día a día con el cliente, y que aplicado y mejorado constantemente nos traerá resultados positivos.

 

Andres

Técnico especializado en Marketing Turístico

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