Pequeños pueblos ecosostenibles. Acciones para asegurar el futuro de las comunidades locales

La tónica habitual, desgraciadamente, en muchos pueblos es que las personas más jóvenes salgan buscando un “mejor futuro” con oportunidades que se adapten a su formación y a sus necesidades. Esto se refleja en los datos del Ministerio de Medio Ambiente, que se basa en estudios sobre los cambios de conducta de la población en el medio rural.

Lo que es una realidad es que la vida es más asequible en la mayoría de los pueblos, cada vez son más modernos y están mejor comunicados. En los últimos 40 años la población de los municipios de menos de 10.000 habitantes ha pasado de ser el 57% de la población española a tan solo un 23%, a pesar de ocupar el 90% del territorio nacional. Sin embargo, hoy en día muchos jóvenes están deshaciendo el camino que recorrieron nuestros padres o abuelos de vuelta al campo.

Como consecuencia, los pueblos con población escasa sufren una merma importante en el número de habitantes y el riesgo del envejecimiento de su población, entrando en una dinámica de decadencia que puede desembocar en la desaparición del mismo.

Esta situación es totalmente reversible a través de políticas de desarrollo en estas comunidades. Si bien es cierto que existen grandes debilidades en relación a masas de población más numerosas, existe un gran número de ventajas que hacen que la vida en los pueblos tenga una proyección positiva con un gran futuro por delante. A raíz de esta situación y el aumento de oportunidades en el ámbito local, se motiva el desarrollo de una ¨nueva ruralidad¨, que analiza entre otros aspectos, las nuevas características que definen el espacio rural en la actualidad y su impacto a través de la modificación de los esquemas tradicionales relacionados a lo rural.

La citada “nueva ruralidad”, ligada a factores como los mejores servicios a los ancianos que aún viven en ellos y mayor protagonismo del papel de la mujer, acentuado por la crisis y la falta de oportunidades para los jóvenes, son razones de mucho peso para que los entornos rurales vayan ganando enteros frente a las ciudades.

De forma que podamos materializar la sostenibilidad de los pueblos y lanzar propuestas reales que ya están lanzadas en otras comunidades locales, existen los Premios Conama a la Sostenibilidad de Pequeños y Medianos Municipios. Dentro de estos premios, hay una categoría para pueblos con menos de 5.000 habitantes que proponen acciones muy interesantes:

  • Institución Amigos de la Tierra – Galicia:
    • Mejora de la eficiencia energética del equipamiento:
      • Instalación de un aerogenerador de pequeña potencia para la sustitución de combustibles fósiles.
      • Construcción de muros radiantes con barro crudo como sistema de calefacción.
      • Implantación del sistema de supervisión remota.
    • Promover en la ciudadanía actitudes y alternativas para un modo de vida sustentable:
      • Desarrollo del programa escolar “Alternativas para afrontar el cambio climático”.
      • Formación y Divulgación mediante acciones formativas paralelas a las actuaciones técnicas.
  • Villamar de los comuneros:
    • Control biológico del topillo campesino.
    • Conservación de la biodiversidad.
    • Educación ambiental.- Centro de Interpretación de la Naturaleza.
    • Campos de trabajo internacionales.
  • Navaridas:
    • Implantación, desarrollo y seguimiento de Agenda Local 21.
    • Regeneración de espacios degradados.
      • Recuperación de campo de fútbol abandonado por implantación de trufera.
      • Recuperación de escombrera.
    • Diseño y señalización de rutas verdes.
    • Repoblación y conservación forestal en dominio público.
    • Inclusión del Monte como Fuente de Semillas.
  • Almonacid del Marquesado:
    • La principal acción ha sido la recogida manual de envases de bebida de plástico y metal y su valoración energética. Medir la disminución en las emisiones de CO2 equivalente y la Huella de Carbono.

Las posibilidades de los entornos rurales se revierten con las nuevas políticas de fomento del desarrollo local y las posibilidades del contexto socioeconómico. La calidad de vida, la valoración de los aspectos tradicionales, así como los recursos con los que cuentan los pueblos son factores en alza que hacen de las localidades rurales opciones muy interesantes de cara a apostar por la realización de actividades económicas rentables en entornos singulares.

 

Andres

Técnico especializado en Marketing Turístico

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