La planificación participativa de los destinos turísticos

Siempre me ha llamado la atención cómo una materia tan transversal como es el Turismo, que toca tantos sectores y tantas actividades, no ha sido una herramienta para unir lugares en búsqueda de propósitos comunes. Es curioso cómo determinados procesos de descentralización han servido en muchos casos para dividir más que para la búsqueda del bien común, prevaleciendo al final han el interés de unos pocos sobre el de la comunidad.

Quizás mi postura es demasiado romántica al respecto, pero siempre he opinado que de la participación y el debate se sacan conclusiones más razonadas y desde un mayor número de puntos de vista. Así que ¿Por qué no implicar a la ciudadanía en la planificación de los destinos turísticos? En realidad, si lo pensamos bien, el destino son ellos, es la comunidad y nadie mejor que ellos para opinar sobre hacia donde quieren ir y si les apetece realmente recibir visitantes en su “casa”. Dado que las decisiones que se toman les afectan directamente, nadie mejor que ellos para formar parte en un proceso participativo.

Seguro que hay gente que se echará las manos a la cabeza con una opinión de este tipo, ya que una tarea a priori sencilla puede complicarse a la hora de sintetizar las opiniones de una mayor número de personas. Esa complicidad se torna en consenso y ese consenso en decisiones desde el conocimiento de los ciudadanos, que son los que viven el destino y son a su vez los que deben facilitar la tarea de vivirlo al turista.

¿Qué puede aportar un proceso de participación ciudadana a la planificación turística de un destino?

  • Comunicación entre agentes. Dialogo entre las personas y conocimiento de las diferentes realidades.
  • Aprendizaje social y personal. A partir de un conocimiento de la situación se logra un mayor compromiso por parte de todos.
  • Acercamiento al conocimiento ciudadano. Opinión desde la valoración conjunta de la situación.
  • Influencia sobre las decisiones públicas. Posibilidad de mejorar diferentes aspectos de la realidad desde el consenso.
  • Construcción de los proyectos en comunidad. A partir del proceso participativo común con discrepancia, con compromisos, con puestas en común, construir un futuro más sólido para la comunidad.

Estos procesos de participación nunca son sencillos y los ciudadanos y ciudadanas, tanto desde la administración, como desde las organizaciones sociales tenemos mucho que aprender hasta que esos procesos de participación social ofrezcan todo el potencial que tienen. En definitiva, hablamos de una participación que sirve para tomar mejores decisiones, más efectivas y con mayor respaldo social, para cambiar y transformar la realidad en una dirección consensuada.

Como ejemplo es interesante tomar nota de acciones llevadas a cabo. Especialmente relevante es el “Manual de Planificación participativa de áreas protegidas” realizado por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco.

En Cidecot también apoyamos los procesos participativos para la realización de proyectos en favor del desarrollo rural. Una de las últimas acciones emprendidas son los trabajos de Planificación de escenarios y vías de decisión , propuestos en la II Semana de la Hacendera.

Andres

Técnico especializado en Marketing Turístico

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