Mejora tu producto para mejorar la experiencia del turista

Hace unos días en una charla sobre Turismo Sostenible, me llamó bastante la atención una frase que escuché en relación al Turismo Sostenible: “Cuantos más turistas vengan hasta un sitio, más se conservan los recursos y se mantienen de forma divertida” Agnes Fodor.

Resulta curioso cómo a más turistas y por lo tanto mayor impacto sobre el territorio, más sensibilización se produce por parte de la comunidad y por lo tanto mejor conservación. Este carácter conservacionista unido a la salvaguarda de la identidad del lugar, produce un fenómeno que desemboca en el uso de ese concepto de comunidad para revertirlo en un atractivo turístico y posibilitar así una experiencia turística auténtica.

Hay una serie de conceptos que debemos tener claro tanto por parte de organismos estatales como por parte de la empresa privada, ya que es la sinergia de ambos lo que confluye en destinos sostenibles:

  • Sostenibilidad y viabilidad económica de mano de las comunidades locales. La actividad de turismo sostenible debe repercutir directa e indirectamente en las comunidades locales. Si hay que buscar mano de obra para los negocios, la idea es cubrir esos puestos con el mayor número de recursos humanos locales cualificados.
  • Productos o costumbres como potencial turístico. Si en algún sitio se encuentra el potencial turístico de una localidad es en su propia identidad así como en los recursos turísticos que en ella podemos encontrar. Apuesta por la puesta en valor y la conformación de productos turísticos.
  • Analizar y determinar la capacidad alojativa de tu destino. Si hay un parámetro que determina la cantidad de turistas que puede acoger un destino, es su capacidad alojativa. Conoce tus posibilidades antes de lanzarte al mercado.
  • Consumo de productos locales en la hostelería. Si en algún lugar se deben de conseguir productos locales es en el propio lugar de origen. Este es un valor singular que nos hace diferentes y que debemos promover como potencial turístico.
  • Eventos entre la comunidad y los turistas. Favoreciendo la relación entre comunidad y turismo, a partir de acciones para  conservar el patrimonio natural y cultural.
  • Elementos de interpretación del patrimonio material e inmaterial. La puesta en valor y la articulación de producto turístico es básico a la hora de posicionarnos como destino. Hay que apostar por un nicho de mercado que realmente se ajuste a nuestras características.
  • Uso del paisajes como elementos dinamizadores de turismo. Si hay algún concepto que el turista busca de forma intrínseca al viaje, es el poder disfrutar de paisajes propios del destino donde van a visitar.
  • Gestión de conservación del entorno natural por parte de los propios miembros de la comunidad. Los principales responsables de la conservación de un determinado lugar son todos los agentes implicados en la gestión del espacio. Estos son a su vez los que buscan que el turista sea cómplice de un proceso de puesta en valor y de conservación.

La conservación parte de un compromiso inherente de todos y cada uno de los agentes que influyen con sus acciones sobre el destino. La realidad debe de partir de la conformación de producto para acotar el impacto. Una vez nos posicionemos como destino turístico debemos de tener claro lo que eso conlleva.

Los destinos pierden de alguna forma el control absoluto y parte de este se transmite al turista. Se apuesta por el equilibrio entre administración, empresa privada y turistas, ya que es ahí donde se ponen en juego las decisiones entre necesidades.

¿Añadirías algún concepto más que pueda mejorar la experiencia del turista?

Fuente de la imagen: http://www.ecotumismo.org/

Andres

Técnico especializado en Marketing Turístico

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