El papel clave de la coordinación comercial en el desarrollo rural

                Cuando nos acercamos a la problemática del mundo rural y su desarrollo, a menudo nos quedamos en un análisis superficial de los problemas, limitándonos a centrar nuestra atención en aquellos más visibles, como la destrucción del tejido agrario y ganadero, el despoblamiento, o la escasez de infraestructuras económicas y sociales que hagan más atractivo residir en el campo. Sin embargo, rara vez llegamos a focalizar nuestra atención en hechos económicos más complejos, como la deficiente  coordinación de la economía rural con los mercados actuales.

El cambio más profundo que ha sufrido la economía  en los últimos cien años ha sido el de la orientación del trabajo, y mientras no comprendamos ese hecho nos costará explotar las potencialidades del campo.

Desde el principio y durante muchos siglos, las unidades de producción orientaban su trabajo fundamentalmente al autoconsumo, dedicando solamente al comercio los escasos excedentes que se generaban. En nuestro medio rural, por ejemplo, el autoconsumo absorbía alrededor del 90% de la producción, dejando en manos de los mercados sólo el 10% restante, y esto fue así hasta ya bien entrado el siglo XX.

Sin embargo, por distintas razones que no es momento de detallar, el mercado fue cobrando cada vez más importancia sobre el autoconsumo, hasta el momento actual en que se vende más del 95% de la producción agropecuaria, dejando para el autoconsumo un escaso 5%. Este vuelco de la orientación de la actividad económica tiene todo tipo de consecuencias, desde la necesidad de competir con otros productores, a una distinta política de costes, pasando por la dependencia del márketing y, muy especialmente, por la dependencia de los canales de distribución.

Del márketing y los costes hablaremos más adelante, pero hoy, para empezar, me parece fundamental que nos centremos en los canales de distribución, que son, a mi juicio, el verdadero talón de Aquiles del desarrollo rural.

El mayor problema del agricultor y el ganadero no es producir, sino conseguir vender esa producción a precios razonables, sin caer en las redes de distribución que multiplican por diez, por veinte, y por más aún el precio de un producto desde que sale del campo hasta que llega a la mesa del consumidor.

La mayoría de los intentos de cooperativización del campo han sido enfocados a la reducción de costes, pero la necesidad prioritaria de las pequeñas explotaciones se encuentra más bien del lado de la comercialización. Nuestros agricultores y ganaderos son capaces de generar productos de altísima calidad, pero casi nunca pueden penetrar en las redes comerciales de las grandes superficies, con sus contratos de exclusividad y sus pagos a cien o incluso doscientos días, y mucho menos aspirar a exportar su producción, con toda la complejidad que ello implica (idiomas, normativas de etiquetado, normativas de transporte, etc.)

Los pequeños productores, que son los que pueden fijar población y reconstruir el tejido económico y social, necesitan, ante todo, mecanismos que les permitan coordinar la comercialización de sus productos, la creación y promoción de marcas propias y la internacionalización de los mercados. Sólo así dejarán de estar en la apabullante indefensión que ahora se encuentran frente a los distribuidores.

Esta es, a mi entender, la gran oportunidad de cualquier entidad pública o privada que quiera dedicarse al desarrollo rural: la creación y desarrollo de entidades o cooperativas comerciales que reúnan los productos de toda una serie de pequeñas explotaciones, los pongan bajo el paraguas de una marca o denominación, y ayuden a los productores a encontrar un hueco en el mercado para estos productos.

Esto es lo que han hecho, con gran éxito, las denominaciones de origen, y a mi entender es el camino que debemos explorar con nuevos productos y nuevas iniciativas.

Rural Empresarial es una plataforma para el Desarrollo Rural Sostenible promovida por Cidecot SLU, una entidad colaboradora del Grupo de Trabajo de la Universidad de Kansas como Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud en las áreas de Promoción del Desarrollo Sostenible y la Salud en las Comunidades.

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Comentarios

1 Comentario El papel clave de la coordinación comercial en el desarrollo rural

  1. Oa

    Este artículo me parece muy interesante, Dani. Realmente ese entramado económico en que se encuentra el mundo rural es algo en lo que cuenta más profundicemos, mejor.
    Muchas gracias por exponer este tema!

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