Posibilidades de los modelos de economía colaborativa en el entorno rural

La economía del compartir está cambiando la forma en que hacemos las cosas.  La sobreexplotación de un sistema obsoleto hace que el consumo deba reconvertirse hacía una redistribución más justa y más equilibrada, en base a unos recursos limitados. La economía colaborativa apuesta por dar prioridad al intercambio por encima de la posesión, generando economía en cada traslado de un consumidor a otro, por lo que sería más rentable que una economía unidireccional. Para que este proceso pueda llevarse a cabo es necesario un caldo de cultivo comunitario, saber localizarlo, partir de una puesta en común y solventar las necesidades que se creen a partir de unos recursos compartidos.

La economía colaborativa parte de la importancia de facilitar instrumentos a las personas y que sean ellas mismas las que diseñen y gestionen los procesos productivos . Bajo estos sistemas de economía circular, partimos de la base de que nuestro éxito depende sólo del éxito de los demás, algo que encaja perfectamente en las comunidades rurales, donde los medios son más limitados, y se debe contar con los demás miembros para un correcto abastecimiento.

Esto que en primer lugar puede parecer abstracto, se puede analizar para ver las condiciones que han facilitado que esta nueva situación haya llegado a día de hoy. Me parece muy interesante el punto de vista que nos trasladan desde la web (www.compromisoempresarial.com) y aquí recojo cuales son sus puntos de partida a este fenómeno:

  • Valores en la sociedad. La ciudadanía toma consciencia de que en el pasado ha consumido de manera desmesurada. Está acostumbrada a que las cosas averiadas se tiran, que es más barato comprar un producto nuevo que repararlo… Se ha adquirido consciencia de que los bienes tienen ciclos de vida y que estos afectan el comportamiento de las personas en cuanto a sus hábitos de consumo.
  • Crisis de confianza en instituciones y corporaciones. Vivimos tiempos de transparencia, de cambio y de cercanía, aunque sea a nivel de dispositivos electrónicos. La horizontalidad en la comunicación y en el mensaje hace que se demanden la toma de medidas para que el ciudadano no excluya a las instituciones y corporaciones vida cotidiana.
  • Factores económicos. Directamente relacionado con lo anterior, y ante una menor disponibilidad de dinero por parte de los ciudadanos para hacer frente a gastos como consecuencia de la destrucción de puestos de trabajo, de la crisis financiera global y de la reducción de los ingresos por hogar, surgen oportunidades para intercambiar recursos o generar ingresos.
  • El empoderamiento del ciudadano. Por un lado, las redes sociales permiten al ciudadano “tratar de tú a tú” con entidades, le permiten conectar con otros ciudadanos y crear comunidad. Los ciudadanos se organizan en relación con cuestiones que le preocupan y, en conexión con otras personas, consiguen crear masa crítica suficiente para que sus demandas sean atendidas por la entidad a quien compete actuar, sea esta pública o privada.
  • Reputación digital. Esta revolución en la manera de consumir y de relacionarse se potencia naturalmente. Gracias a Internet ha surgido un salto importante y esta herramienta tecnológica facilita el acercamiento y el conocimiento con tu propia comunidad y con otras comunidades dentro de un mundo “glocalizado”. (Global+local).

A partir de estos principios y para hacer toda esta teoría un poco más accesible, es importante estudiar algunos proyectos que se están llevando a cabo bajo estos principios de economía colaborativa y que podrían trasladarse a entornos rurales:

  • Bancos del tiempo: Los bancos del tiempo son muy similares a las redes pero la moneda de cambio es el tiempo, de modo que se intercambian sobre todo conocimientos y habilidades y servicios, no objetos
  • Grupos de consumo: Son grupos de gente que se organiza para hacer un consumo de alimentos diferente al que actualmente está más extendido, de comprar en supermercados o tiendas de barrio, buscando consumir productos locales, ecológicos y de temporada
  • Huertos comunitarios: Los huertos comunitarios, vecinales o de ocio, públicos o privados, cedidos u ocupados, van poco a poco teniendo su hueco en nuestro entorno próximo. Se trata de experiencias que cubren un doble objetivo, el de crear una red comunitaria en el barrio y el de producir alimentos directamente por los/las consumidores de una forma ecológica y creativa.
  • Proyectos colectivos de vivienda: Este tipo de proyectos pretenden dar respuesta a sus deseos de vivir en comunidad, en armonía con el medio y el entorno en el que se asientan y conforme a sus propios valores, siendo protagonistas de sus vidas. Para ello, han creado una cooperativa de vivienda en cesión de uso, renunciando sus socios y socias a la propiedad privada
  • Apoyo comunitario a la tercera edad. Algunas de las experiencias de vivienda compartida surgen como autoorganización de personas de cara la jubilación y la vejez como una forma de encontrar apoyo y atención para necesidades de estas etapas vitales pero de manera colectiva
  • Modelos cooperativos de movilidad. Quizás en este ámbito es uno donde el consumo colaborativo está más desarrollado con diferentes modelos de compartir la movilidad:
    • Carpooling o viaje en coche compartido: Voy hacer un trayecto y busco/ofrezco vehículo para hacerlo como acompañante.
    • Carsharing: Es un modelo de alquiler de coches de corta duración, habitualmente por horas y trayectos cortos. La propiedad de los coches es de una empresa o cooperativa que gestiona también el servicio.
    • Social car: Los coches son de propiedad de particulares que ponen a disposición sus propios coches o vehículos para otras personas a cambio del pago de un alquiler.
  • Compostaje comunitario: El compostaje comunitario es la gestión de los residuos orgánicos biodegradables de un colectivo de gente (comunidad de vecinos, pueblo, etc.) con el fin de obtener un recurso valioso para su aplicación en jardinería municipal o reparto entre los participantes
  • Financiación a partir de economía social: La Economía Social se define como el conjunto de actividades económicas y empresariales que, en el ámbito privado, llevan a cabo aquellas entidades que, de conformidad con los siguientes principios, persiguen el interés general económico o social, o ambos.
  • Financiación con Crownfunding: Es la cooperación colectiva llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos. Se suele utilizar Internet para financiar esfuerzos e iniciativas de otras personas u organizaciones
  • Proyectos comunitarios de energía: Promover la proliferación de iniciativas colectivas basadas en las energías renovables y la eficiencia energética. Además de crear una amplia coalición de actores clave gracias al fomento de proyectos renovables, lidia con su financiación mediante fondos europeos y con temas legales. Las actividades están enfocadas a alcanzar a los decisores políticos estatales y europeos para acabar con los obstáculos a las renovables e impulsar el avance de las mismas
  • Grupos de Crianza: Son familias que se agrupan para compartir aspectos de la crianza, empezando por el simple tiempo de encuentro entre los niños pasando por compartir dudas, inquietudes… hasta servicios y formaciones
  • Intercambio de casas: El viajar es otro de los ámbitos donde el consumo colaborativo ha desarrollado interesantes redes y plataformas. También existe todo un universo de asociaciones para el ocio vacacional entorno a actividades, enfoques
  • Producción textual colaborativa: La producción textual colaborativa es una modalidad de trabajo que se basa en la actitud altruista de los colaboradores con el fin de contribuir a incrementar y mejorar el conocimiento.
  • Mercados sociales: Un mercado social es un tipo de mercado que se da entre diferentes empresas asociativas que intercooperan entre ellas. Donde la producción, distribución y consumo de bienes y servicios está basada en criterios democráticos, ecológicos y solidarios.

Estos son los valores y las herramientas que propone estos nuevos sistemas de economía colaborativa para aportar mejoras a los actuales. Debemos ver la unión y la puesta en común de los agentes como oportunidades a los nuevos tiempos, para fomentar la dinamización y la autenticidad de los entornos rurales. Aprovechad el conocimiento para que la unión de los miembros genere cohesión y proliferación de la cultura local.

¿Consideras aplicables estas herramientas para tu ámbito local?

 

Andres

Técnico especializado en Marketing Turístico

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Comentarios

1 Comentario Posibilidades de los modelos de economía colaborativa en el entorno rural

  1. Cesareo Fernandez

    En Cidecot SI consideramos estas formulas como experiencias prometedoras para construir el futuro de la Montaña Leonesa, según la visión de futuro resultante de la IIa Semana de Hacendera. De hecho, la próxima semana se incorpora al Equipo Cidecot una nueva persona muy cualificada para promover su puesta en marcha dentro del Proyecto Vadinia – San Froilan.

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