Las Ecoaldeas, un medio para el desarrollo sostenible en el entorno rural

Partiendo de la definición del especialista en la materia, Robert Gilman, una Ecoaldea es:

“Un asentamiento humano, concebido a escala humana, que incluye todos los aspectos importantes para la vida, integrándolos respetuosamente en el entorno natural, que apoya formas saludables de desarrollo y que pueda persistir indefinidamente”.

Por lo tanto, ¿Sería una postura razonable plantear una situación de Ecoaldea para garantizar el futuro de nuestro pueblo?

Dada una situación de globalización donde los niveles explotación hacen imposible seguir creciendo al ritmo actual y la, cada vez mayor sensibilización por parte de la ciudadanía en relación a la sostenibilidad de los destinos turísticos, este mix hace que enfocar el futuro de nuestro pueblo en líneas de trabajo más sostenibles nos faciliten ser destinos más competitivos en relación a otros destinos que no actúan responsablemente con el entorno.

Importantes voces suenan en relación a este tema, el Programa Medioambiental de Naciones Unidas advertía, ya en 1999, de que “el rumbo actual es insostenible, posponer las acciones ya no es una opción”, por lo tanto, esta es una forma de empoderar a las comunidades y ser dueñas de un futuro en relación a una economía circular que nos ayude a retroalimentarnos.

Para sintetizar las ventajas competitivas que aportan las ecoaldeas a los destinos turísticos serían:

  • Planteamiento integral: La actitud individual frente al ambiente humano y natural se funde dentro del planteamiento integral de una organización social, económica y política orientada en la búsqueda consciente.
  • Regeneración. Las Ecoaldeas son un replanteo tan visceral de la sociedad humana que ponen en un plano completamente nuevo todas las cuestiones referidas a la alimentación, la salud, la educación, la seguridad y demás temas que hoy preocupan a la mayor parte de la población.
  • Desarrollo económico: Un tema crucial para las Ecoaldeas es el desarrollo de un sistema económico capaz de sostener el desarrollo humano, partiendo del principio de equidad, de no explotación de personas ni lugares, ni del futuro en beneficio del presente. Necesitamos determinar qué actividades económicas son sustentables en relación tanto a los aldeanos como al ambiente, lo que dependerá de las características de cada lugar y de las capacidades de los habitantes. La producción agropecuaria “orgánica” ocupará, naturalmente, un lugar central en ese sistema.
  • Cohesión grupal: Todo el mundo se conoce y se comunica con los demás, participando de la dirección y evolución de la comunidad. Por lo tanto, a la hora de integrar al turismo en la comunidad, es más sencillo facilitarles un rol y hacerles sentir importantes.
  • Integración con la naturaleza: Se trata de una vida sostenible, que respeta y cuida el entorno, practica una actividad agrícola tradicional, utiliza construcciones bioclimáticas, recicla residuos, aprovecha las energías renovables, etc. Se busca vivir en armonía con el espacio natural desde el cuidado del mismo.

En España, existe una red de Ecoaldeas que comparten sus objetivos de integrar un equilibrio ecológico, social, cultural y económico, entre las principales ramas de la actividad humana. No todas las ecoaldeas en España están predispuestas a recibir visitantes, pero algunas de ellas permiten visitas turísticas y hasta invitan a conocer sus actividades y modos de vida. Incluso, algunas ecoaldeas, poseen fechas especiales en las que están abiertos a los visitantes.

Hay ejemplos destacados dentro de la gestión de ecoaldeas dentro del panorama nacional, que merece la pena ser destacados y analizados:

  • Amayuelas:Construyéndose como un municipio ecológico, Amayuelas nació con la idea de demostrar que en los núcleos rurales es posible seguir viviendo, trabajando y generando riqueza siendo respetuosos con el medio ambiente.
  • Artiborain.  Rehabitando pueblos abandonados, la Asociación Artiborain, engloba a los pueblos de Artosilla, Ibort y Aineto, que fueron rehabitados durante los años ‘80 en el Prepirineo aragonés. Esta asociación cultural, no lucrativa, se constituyó en 1986 con el fin de promover la reconstrucción y rehabilitación de pueblos abandonados.
  • Ecoaldea cooperativista de Valdepiélagos:Constituida en 1996 como ‘Sociedad Cooperativa de Viviendas Bioclimáticas’, sus 30 viviendas unifamiliares constituyen un asentamiento ecológico y sostenible que fomenta el equilibrio sostenido con la naturaleza.
  • La ecoaldea de Mataveneroen León es, por su carácter internacional uno de los pueblos ecológicos más famosos del mundo. Más conocido fuera de España que en León, representa todo un símbolo para la cultura ecológica y alternativa.

Estas podrían ser una líneas básicas y unos ejemplos claros de cómo se ha constituido el movimiento en relación a las ecoaldeas. Aunque lo hayamos tratado de una forma superficial y a título informativo, nos gustaría que te quedaras con todo los valores positivos que estos movimientos llevan consigo y analizaras si dentro de tu comunidad, algunas de estas potencialidades se puedan fomentar, de manera que nuestro trabajo vaya en la línea de las nuevas corrientes de demanda, sostenibles con el medio ambiente, que cada vez tienen más peso dentro del turismo.

Anímate a ser más responsable en favor de tu entorno y de tu competitividad.

Andres

Técnico especializado en Marketing Turístico

Facebook Twitter 

Share

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *