Biocombustibles y sostenibilidad

biocombYa sé que alguna gente piensa que las hogazas se hacen en las refinerías a base de derivados del petróleo, y puede que con el tiempo acaben por tener razón.
Ya sé que la mayoría de los españoles lo más cerca que ha visto una vaca es en el dibujo de un Tetrabrik, pero aún así habría que pedir un esfuerzo de racionalidad a la hora de exigir que se impongan algunas cosas, aparentemente ecológicas, pero totalmente criminales en la práctica.
Y me refiero a los biocombustibles, porque son el mayor timo de todos los tiempos y llevan camino de convertirse en un crimen contra la Humanidad.
No, no exagero.
En principio, la idea de aprovechar los sobrantes agrícolas para la generación de combustibles parece buena, pero la gente no ha pensado que los sobrantes se llaman así porque son precisamente eso: sobrantes. Su cantidad y su ciclo de producción dependen de las cosechas, como es obvio, y una industria tan importante como la de la automoción o la de la energía nunca dependerían del sobrante de otro sector. Por tanto, si los biocombustibles se imponen, habría que cultivar grandes superficies de vegetales de alto poder energético dedicados exclusivamente a la producción de biocombustibles. Y eso es lo que se está haciendo ya en algunos lugares con la soja y otras especies similares. Lo que pasa es que muy pocos se paran a pensar en los dos problemas, dos, que trae consigo esta locura:
-1- Los biocombustibles producen una cantidad gigantesca de CO2. No son combustibles fósiles, pero para producir esas cosechas hay que emplear maquinaria, que contamina, y fertilizantes en grandes cantidades para la el cultivo intensivo,. y eso contamina terribloemente,  tanto en su uso como en su fabricación.
Además, y pocos lo tiene en cuenta, cuando se realiza la cosecha, todas las raíces de las plantas quedan en la tierra y se pudren, dando lugar a descomunales cantidades de CO2 y otros gases. Por tanto, la producción de un litro de biocombustibles es más contaminante que la mayor parte de sus alternativas.
-2 El día que las tierras de cultivo sean una alternativa rentable a la producción de alimentos, muchos agricultores preferirán sembrar sus parcelas de biocombustibles en vez de plantarlas de comida. En estos momentos los alimentos tienen un precio escandalaosamente bajo en origen y eso hace que en algunas partes del mundo puedan aún comer de los excedentes que no se pueden vender de otro modo en los países desarrollados. Pero cuando esos excedentes desaparezcan, porque los agricultores prefieran “cultivar gasolina”, los precios de los alimentos subirán a toda velocidad, porque hemos puesto a los coches a pastar en el mismo prado que las vacas y nos sale más rentable tener coches que vacas en nuestro prado.
De ahí a la hambruna en los países pobres hay un paso.
Y de ahí a la hambruna en los países ricos, en caso de mala cosecha generalizada (que siempre las hay) puede mediar un paso también.
Por todo ello pido un poco de responsabilidad, sostenibilidad y cien gramos de cerebro a los que hablan de biocombustibles: contaminan, sobreexplotan la tierra y pueden matarnos de hambre. Las vacas en el prado y los coches en el garaje, por favor. No sea que que algún día tengamos que comernos un tapacubos en vez de una paletilla.
Javier Pérez

Rural Empresarial es una plataforma para el Desarrollo Rural Sostenible promovida por Cidecot SLU, una entidad colaboradora del Grupo de Trabajo de la Universidad de Kansas como Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud en las áreas de Promoción del Desarrollo Sostenible y la Salud en las Comunidades.

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